Capítulo 4 - La mujer de la habitación 317

Saint Dorian no figuraba como hospital.
Los documentos públicos lo describían como un centro de recuperación para pacientes con lesiones neurológicas. Se encontraba rodeado por un bosque y protegido por una empresa de seguridad contratada por Richard Vale.
Maya organizó la entrada al amanecer.
Ethan insistió en acompañarla.
—Si Aaron está dentro, puede confundirlo conmigo —advirtió.
—Ese es precisamente el problema —respondió Maya—. Ni siquiera mis agentes podrán distinguirlos rápidamente.
Margaret recordó que Aaron tenía una cicatriz quirúrgica detrás de la oreja izquierda. Ethan no.
Sería la única diferencia visible.
Clara permaneció en el hospital con protección federal. Antes de que Ethan se marchara, le entregó la brújula que había ocultado bajo el colchón.
—Aaron me dijo que te la diera cuando recordara la habitación 317.
—¿Cuándo te lo dijo?
—En el túnel.
—Pensé que no recordabas qué ocurrió allí.
—Ahora recuerdo su voz.
Aaron encontró a Clara después de que cayera por las escaleras. Estaba herido por el disparo, pero la condujo hasta un automóvil. Le explicó que Elena seguía viva y que debía fingir que no recordaba nada.
—¿Por qué te llevó a Saint Dorian?
—Dijo que mamá había escondido algo dentro de mí.
Ethan sintió un escalofrío.
—¿Qué cosa?
Clara señaló la brújula.
Al abrir la parte trasera, encontraron una pequeña tarjeta de memoria.
Elena había escondido una copia de sus pruebas dentro del objeto. Aaron podía haberla robado, pero decidió entregársela a Clara.
Tal vez no era el enemigo.
Ethan guardó la tarjeta y prometió regresar.
El equipo llegó a Saint Dorian a las cinco y media. Entró por un conducto de mantenimiento mientras agentes federales bloqueaban las carreteras.
Dentro encontraron habitaciones con cerraduras exteriores, cámaras de vigilancia y medicamentos sin registrar. Algunos pacientes llevaban años internados bajo nombres falsos.
La habitación 317 estaba vacía.
La cama permanecía caliente.
Sobre la pared alguien había escrito con sangre:
NO CONFÍES EN EL PRIMER ETHAN QUE VEAS.
Las luces se apagaron.
Se oyeron disparos en el piso inferior.
Maya ordenó al equipo utilizar códigos verbales para identificar a cada integrante. Ethan se quedó junto a Margaret.
Un hombre salió del corredor.
Tenía el rostro de Ethan y sostenía una pistola.
Margaret levantó las manos.
—Aaron.
El hombre no respondió.
—¿Qué cantabas cuando tenías miedo? —preguntó ella.
—Las estrellas no conocen nuestros nombres.
Margaret comenzó a llorar.
Era él.
Aaron bajó el arma.
Tenía una herida reciente en el hombro. Explicó que Richard había trasladado a Elena minutos antes por un ascensor subterráneo.
—¿Por qué participaste en el incendio? —preguntó Ethan.
—Creí que la casa estaría vacía.
Richard le dijo que debía destruir los archivos del Proyecto Espejo antes de que inversores extranjeros los compraran. Aaron vertió acelerante en la biblioteca, pero descubrió demasiado tarde que Elena y Clara seguían dentro.
El segundo hombre que Clara vio era otro antiguo sujeto del proyecto, Michael Grant. Richard había modificado quirúrgicamente algunos rasgos de Michael y le proporcionó una máscara parcial para parecerse a Ethan.
Michael cerró la puerta de Clara y disparó contra Aaron.
—Entonces tú la salvaste —dijo Ethan.
—Intenté hacerlo. Después Richard capturó a las dos en el túnel.
Helena Cross ayudó a Clara a escapar de la clínica, pero murió durante el intento. Richard ocultó su cuerpo.
—¿Dónde llevan a Elena? —preguntó Maya.
Aaron señaló el ascensor.
—Al laboratorio de Whitmore Biomedical. Necesitan que firme una declaración diciendo que Ethan ordenó el incendio.
—No firmará.
—Tienen a Clara.
Ethan sintió pánico.
Maya llamó al equipo del hospital.
Nadie respondió.
Las cámaras de seguridad mostraron a una doctora entrando en la habitación protegida de Clara. La mujer era Margaret.
Pero Margaret estaba junto a ellos en Saint Dorian.
Alguien utilizaba una máscara con su rostro.
Clara había desaparecido de nuevo.
Aaron cerró los ojos.
—Richard no necesita matarla. Necesita su sangre.
Elena había descubierto que los primeros tratamientos del Proyecto Espejo causaban una alteración genética hereditaria. Clara nació con el mismo marcador que Aaron.
Su sangre demostraba que Whitmore Biomedical continuó utilizando material experimental mucho después de que el proyecto fuera oficialmente cerrado.
Si los resultados se hacían públicos, miles de familias podrían demandar a la empresa.
Richard quería extraer las células necesarias para fabricar un informe falso que declarara que Clara sufría una enfermedad natural.
—¿Dónde está el laboratorio? —preguntó Maya.
—Debajo de la sede central.
Ethan introdujo la tarjeta de la brújula en un ordenador seguro.
Contenía los registros originales de Elena: nombres de niños utilizados, médicos pagados, muertes ocultas y transferencias autorizadas por Richard.
También incluía un mensaje personal.
Elena aparecía en pantalla la noche anterior al incendio.
—Ethan, si estás viendo esto, probablemente ya han utilizado a Aaron contra ti. Tu hermano no es el monstruo. Es la primera víctima. Richard necesita que se destruyan mutuamente porque juntos son las únicas personas que pueden abrir la bóveda de Charles.
La grabación mostró un plano del laboratorio.
La bóveda requería las huellas de ambos gemelos.
Dentro se encontraba el libro azul que Elena intentó sacar de la mansión.
Aaron miró a Ethan.
—Richard me dijo que tú lo tenías.
—Yo ni siquiera sabía que existías.
Por primera vez, ambos comprendieron hasta qué punto habían sido manipulados.
Las puertas del ascensor se abrieron.
En el interior encontraron a Elena inconsciente sobre una camilla.
Seguía viva.
Pero alrededor de su cuello había un dispositivo conectado a un temporizador.
Quedaban noventa minutos.
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Una nota sobre su pecho decía:
«Traigan a los gemelos y la tarjeta. Si llaman a la policía, Elena muere. Si llegan tarde, Clara ocupará su lugar».