capítulo 15 - La última clave

Quedaban cuarenta minutos para medianoche.
Los técnicos intentaron romper el cifrado sin éxito.
Cassandra permanecía esposada en una sala cercana.
Audrey entró sola.
—Dame la clave.
—No.
—La empresa que querías dirigir desaparecerá.
—Entonces Margaret morirá viendo cómo pierde su legado.
Audrey se sentó frente a ella.
—No se trata de la empresa.
—Siempre se trata de la empresa en esta familia.
—Para ti, quizá.
Cassandra la observó con desprecio.
—¿Crees que tu abuela te ama más que a mí? Solo te utiliza porque todavía puedes ofrecerle una heredera obediente.
—Puede haber cometido errores. Pero no intentó envenenarme.
—Todavía.
Audrey sacó la libreta azul.
Los guardias la habían recuperado de la habitación de Cassandra.
En una de sus últimas páginas, Margaret había escrito una frase:
La clave de Cassandra siempre fue el día en que creyó que dejé de quererla.
Audrey recordó la fecha.
El 17 de abril, veinte años antes, Cassandra había sido expulsada temporalmente de la compañía después de falsificar su primer informe financiero.
Introdujeron la fecha en diferentes formatos.
Ninguno funcionó.
Audrey pensó en lo que ocurrió aquel día.
Su madre perdió un embarazo durante el mismo periodo. Margaret, incapaz de expresar dolor, le exigió regresar al trabajo una semana después.
Cassandra nunca la perdonó.
Audrey escribió el nombre que la familia había elegido para aquel bebé:
Eleanor.
La pantalla aceptó la clave.
La transferencia se detuvo cuando faltaban cuatro minutos.
Cassandra cerró los ojos.
—¿Cómo lo supiste?
—Porque incluso las personas que hacen cosas terribles conservan heridas.
—No utilices a mi hija.
—Era mi hermana.
La dureza de Cassandra desapareció durante un instante.
Después regresó.
—Margaret me convirtió en esto.
Audrey negó.
—Ella te hirió. Tú elegiste a quién herir después.
Los agentes condujeron a Cassandra hacia la salida.
Antes de cruzar la puerta, miró a su hija.
—Algún día comprenderás que esta familia destruye a cualquiera que intenta amarla.
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Audrey sostuvo su mirada.
—Entonces construiré una familia diferente.