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LA NIÑA QUE NO CAYÓ SOLA / Chapter 3 / 15

Chapter 3 - La mujer sin nombre del hospital Saint Mercy

Vanessa no llegó a explicar nada. Un automóvil apareció a gran velocidad en la entrada, y alguien disparó contra la puerta de vidrio. Nathan empujó a Vanessa detrás de un muro mientras los guardias respondían.

El atacante huyó.

Vanessa estaba pálida.

—Adrian sabe que encontraste la llave.

—Entonces habla.

—No aquí.

Nathan llevó a Lily con Maya a una casa segura. Después condujo con Vanessa y Samuel hacia el Hospital Saint Mercy, un centro privado que Adrian administraba en las afueras de Los Ángeles.

Durante el trayecto, Vanessa confesó que Claire no había muerto en el accidente. Había sufrido quemaduras y pérdida de memoria. Adrian falsificó la identificación de otra víctima y trasladó a Claire bajo el nombre de Catherine Clark.

—C.C. —dijo Nathan—. Las iniciales de la llave.

—Claire recuperó parte de su memoria dos años después. Intentó escapar. Adrian la convenció de que tú habías muerto y que Lily vivía con otra familia.

—¿Por qué tú lo ayudaste?

Vanessa cerró los ojos.

—Porque él es mi hermano y porque me prometió que nadie saldría herido.

Nathan golpeó el volante.

—Empujaste a mi hija a una piscina.

—No.

—Lily te vio.

—La llevé al borde, sí. Pero alguien me llamó desde la casa. Cuando regresé, ella ya estaba cayendo.

—Dijo que sentía tus manos.

Vanessa comenzó a llorar.

—Adrian me obligó a darle gotas durante meses. Ayer dijo que solo quería provocar otro episodio para justificar la tutela. No sabía que intentaría matarla.

Nathan no sabía si creerle.

En Saint Mercy, Samuel presentó una orden de emergencia para acceder a los registros. El director nocturno negó tener una paciente llamada Catherine Clark.

Maya, que había llegado por separado, encontró pagos mensuales desde una empresa vinculada a Blue Horizon.

Descendieron hasta un ala cerrada del sótano.

En la habitación 14 había una mujer delgada con cicatrices en el cuello y el cabello corto. Estaba sentada frente a una ventana falsa donde se proyectaba un paisaje marino.

Nathan se detuvo en la puerta.

—Claire.

La mujer no reaccionó.

Vanessa se acercó.

—Catherine, este es Nathan.

Claire levantó la cabeza. Sus ojos se llenaron de terror.

—Él está muerto.

Nathan se arrodilló a distancia.

—No. Estoy aquí.

Sacó la fotografía de Lily.

Claire comenzó a temblar.

—Mi hija.

—Está viva y segura.

—Adrian dijo que la habían adoptado.

—Adrian mintió.

Claire tocó la imagen.

—¿Cuántos años tiene?

—Siete.

Las lágrimas recorrieron su rostro.

—Me perdió cinco años.

—Nos perdió a todos.

La alarma del hospital sonó. Un enfermero apareció con una jeringa, pero Maya lo detuvo.

—Nadie la seda.

Adrian habló por los altavoces.

—Nathan, estás cometiendo un secuestro. Catherine es una paciente peligrosa.

Claire se cubrió los oídos.

—Él siempre dice eso.

Nathan la ayudó a levantarse.

—Nos vamos.

—Hay otra niña —dijo Claire.

Todos se detuvieron.

—¿Qué niña? —preguntó Vanessa.

—La que nació conmigo en el automóvil.

Nathan frunció el ceño.

Claire explicó que la noche del accidente estaba embarazada. Nadie lo sabía todavía. El choque provocó un parto prematuro. En el hospital, Adrian le dijo que el bebé había muerto.

—Pero escuché llorar a dos niñas —dijo—. Una era Lily en una grabación que usaban para confundirme. La otra estaba en una incubadora.

Vanessa palideció.

—Adrian crió a una niña en su casa de montaña. Dice que es hija de una paciente.

Claire agarró la muñeca de Nathan.

—La llamó Eva.

Las puertas del ala comenzaron a cerrarse.

Adrian había activado el bloqueo.

—Si quieren salir —dijo por los altavoces—, dejen a Catherine donde pertenece.

Nathan miró a Claire.

—Tú decides.

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Ella respiró hondo.

—Entonces salgamos y encontremos a mi hija.

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