peak

capítulo 5 - Los regalos que Beatrice intentó quemar

Beatrice tomó las cajas y caminó hacia la chimenea.

—Esto es una conspiración —dijo—. No permitiré que documentos falsos destruyan a nuestra familia.

Adrian avanzó.

—Deje las pruebas sobre la mesa.

Beatrice arrojó una de las cartas al fuego.

Samuel se levantó con dificultad.

—¡Detente!

El mayordomo consiguió rescatar parte del papel antes de que ardiera completamente.

Beatrice intentó tomar la memoria, pero Adrian la protegió.

—La policía ya tiene copias —dijo.

Aquella frase destruyó la última parte de su tranquilidad.

—¿Llamaste a la policía dentro de mi casa?

—No es su casa —respondió Samuel—. Es nuestra casa.

Beatrice se volvió hacia él.

—Sin mí habrías perdido todo hace décadas.

—Quizá.

Samuel apoyó las manos sobre la mesa.

—Pero Jonathan seguía siendo mi hijo. Me robaste ocho años con mis nietos.

—Te protegí de una cazafortunas.

—Nora rechazó el dinero que le ofreciste.

El silencio de Beatrice confirmó que la acusación era cierta.

Samuel continuó:

—También interceptaste las cartas.

—Jonathan estaba destruyendo el apellido Hawthorne.

—No. Estaba construyendo su propia familia.

Beatrice miró a los demás.

—¿Todos vais a creer a una desconocida antes que a mí?

La pregunta era la misma que había utilizado durante años.

Elegir la verdad significaba traicionarla.

Pero aquella vez nadie respondió.

El doctor Crane retrocedió hacia la puerta lateral.

Adrian lo vio.

—¿Adónde va?

El médico comenzó a correr.

Uno de los guardias lo detuvo antes de que llegara al pasillo.

En su bolsillo encontraron un pequeño frasco.

El análisis posterior demostraría que contenía el mismo sedante hallado en la sangre de Samuel.

Beatrice perdió el control.

—Solo necesitaba mantenerlo tranquilo hasta que firmara.

Samuel la miró con horror.

—¿Mantenerme tranquilo?

—No comprendes la presión que he soportado.

—Me hiciste creer que estaba perdiendo la mente.

—Porque ya no eras capaz de tomar decisiones difíciles.

Samuel levantó la mano.

—La decisión difícil fue confiar en ti durante demasiado tiempo.

Adrian abrió la puerta principal.

Nora estaba allí con Liam y Grace.

Samuel permaneció inmóvil al verlos.

Grace levantó la pequeña casa de madera que el mayordomo le había devuelto.

—La hice para usted.

Samuel se acercó lentamente.

—¿Para mí?

—Mamá dijo que a nuestro abuelo le gustaban las casas grandes. Pero esta es pequeña para que pueda llevarla a cualquier lugar.

Samuel se arrodilló con dificultad.

Liam observó a su madre antes de dar un paso.

—¿De verdad eres nuestro abuelo?

Samuel sintió que los ojos se le llenaban de lágrimas.

—Sí.

Beatrice los miró desde el otro extremo del comedor.

May you like

Por primera vez, nadie la estaba escuchando.

---

Related Stories

Other posts